Más orden en la habitación infantil

Edina kennt die Herausforderungen im Familienleben nicht nur weil sie selbst Mutter ist, sondern weil sie durch ihre Arbeit verschiedene Erfahrungen gemacht hat. Ordnung ist dabei oft ein zentraler Konfliktpunkt. Wie du für mehr Ordnung in deinem Zuhause sorgen kannst, zeigt sie in diesem Blogbeitrag.

Edina Weth-Weil

De corazones, pedagoga diplomada, asesora de Marte Meo, madre de dos hijos y animadora.

¡Vaya, qué desorden hay aquí!

La frecuencia con la que se ordena la habitación infantil es algo que cada familia debe descubrir por sí misma. Ya sea justo después de jugar, una vez a la semana o cuando ya no se pueda ver el suelo... ¡Una cosa está clara! Ordenar forma parte de la vida y no hay manera de evitarlo.

Edina es pedagoga titulada y comparte sus consejos para mantener más ordenada la habitación infantil.

¡La Textura es lo que importa!

Ahora los adultos tenemos algo importante que los niños no tienen: cierta comprensión de la «Textura», tanto externa como interna.

  • Textura exterior

    La Textura exterior se puede implementar fácilmente y, sobre todo, de forma visible para los niños.

    Por ejemplo, mediante estanterías con cajas provistas de pequeños símbolos que indiquen los juguetes que contienen, o los bonitos cestas de almacenamiento de Sterntaler, que se diferencian claramente por sus colores.

  • Textura interna

    Pero ¿cómo aprenden los niños a desarrollar una Textura interna? Para ello necesitan el acompañamiento positivo, motivador y cercano de los adultos.

    Aquí se aplica una idea fundamental: ¡cuanto más pequeño sea el niño, más pequeña debe ser la tarea! Porque lo más importante es que el niño pueda realizar bien la tarea y, de este modo, se experimente a sí mismo como competente. Esto le ayuda a construir una buena imagen de sí mismo.

¡Ordenar se puede aprender!

El término "ordenar" es muy claro para nosotros, los adultos. Para los
niños es más bien abstracto. Se encuentran frente al caos de juguetes desordenados y no tienen idea de cómo ni por dónde empezar.

En realidad, "ordenar" sirve como término general para categorías más pequeñas, que a su vez tienen subcategorías.

¡Una tarea tras otra!

Para abordar la tarea y desarrollar la motivación y la disposición a colaborar, depende de nosotros, como personas de referencia, crear una atmósfera positiva en la que se pueda aprender a ordenar de manera relajada.

¡Acérquense a su hijo con buen humor! No vean la tarea que tienen por delante como una carga molesta, sino como una buena oportunidad para pasar tiempo con su hijo y regalarle, mediante su orientación positiva, muchos pequeños momentos de éxito.

Y ahora comienza la práctica y la repetición. Durante este proceso, su hijo les mostrará durante cuánto tiempo necesita su apoyo.

Estas son algunas características importantes de un vistazo:

Teléfono perdido

¡Adiós al móvil! Sonríe relajadamente y empieza por el principio con una visión clara de lo que ocurrirá a continuación: «Bueno, cariño, ahora empezamos a ordenar. Comenzamos por el rincón de manualidades».

Tareas concretas

Asigna a tu hijo una pequeña tarea concreta (qué debe ir dónde) de una subcategoría que pueda realizar bien:

«Primero, por favor, guarda todos los lápices de colores en el portalápices».

Dar tiempo

Dale tiempo a tu hijo y espera con atención para ver qué sucede. Así le demuestras que confías en que puede realizar la tarea a su propio ritmo.

Elogiar

Sonríe para animarlo. Reconoce su esfuerzo cuando haya guardado los lápices, por ejemplo, con «Genial. Ha sido muy rápido». Esto sirve como un final claro para esta pequeña tarea. El niño nota que se ha tenido en cuenta su esfuerzo y se siente visto y valorado.

¡Una buena sensación!

Recuerda siempre: Haz que tu hijo sienta
«Puedes lograrlo y tus esfuerzos serán
reconocidos». Eso genera motivación, y con motivación aprender es muy
fácil.

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