Salud femenina: desde la intuición hasta la felicidad de ser madre

Volver a la revista

Annalena Mülln

Madre, fundadora del acompañamiento familiar Lebensvoll, fisioterapeuta especializada en ginecología y uroginecología (fisioterapia del suelo pélvico Physio Pelvica® y diástasis de rectos: profesional entrenada en la Técnica Tupler), terapeuta de cicatrices, propietaria de la consulta especializada de fisioterapia «Physio Lebensvoll», propietaria de Babybeach Wetzlar – inhalatorio de sal para familias y adultos

Una nueva vida comienza, y con ella una nueva conciencia de tu cuerpo

A menudo comienza muy suavemente: un sentimiento, una intuición, quizás un leve tirón en el estómago. Y de repente está ahí: la certeza de que una nueva vida crece dentro de ti. Con este conocimiento comienza uno de los viajes más intensos y conmovedores de tu vida, lleno de preguntas, de ilusión y de cambios.

Pero el embarazo es más que el tiempo entre un test positivo y el nacimiento. Es una etapa importante en la que tu cuerpo, tus emociones y tu mente deberían estar en armonía. En este artículo encontrarás todo lo que necesitas saber ahora: desde las primeras señales de embarazo, pasando por la preparación para el parto, hasta la recuperación y el cuidado postnatal.

¿Qué es en realidad la salud de la mujer?

La salud de la mujer abarca todos los aspectos de la salud física, mental y hormonal de las mujeres, en cada etapa de la vida. Especialmente durante el embarazo, el parto y la lactancia, tu cuerpo experimenta cambios profundos.
Un manejo consciente de:

  • Nutrición

  • Movimiento

  • Fortaleza mental

  • Atención médica

fortalece tu salud de manera integral, desde la prevención hasta el seguimiento. Para ello, te ayudan las señales de tu cuerpo, que percibes cada vez con más conciencia, así como tu creciente confianza en tu cuerpo. Este conocimiento es esencial también para las futuras madres, para que puedan transitar bien informadas y fortalecidas todos los meses del embarazo. Especialmente para las embarazadas, una información completa es fundamental para sentirse seguras y comprendidas.

El comienzo: Los primeros signos de un embarazo

Antes de que la prueba muestre dos líneas, muchas mujeres
sienten las primeras señales físicas:

Contenido plegable

Náuseas matutinas

Pechos emocionantes

Cansancio

Sensibilidad aumentada al olor

Estas señales suelen ser las primeras pistas de tu pequeño milagro.

Una prueba de embarazo aporta claridad. La mayoría de las pruebas detectan la hormona hCG, que tu cuerpo produce poco después de la implantación. También la hormona relaxina actúa desde el primer momento: suaviza los ligamentos y las articulaciones, algo importante para el parto posterior.

Una cita con tu ginecóloga o ginecólogo es ahora el siguiente paso. Allí se confirmará el embarazo mediante una ecografía y recibirás tu cartilla de maternidad, un documento clave para el cuidado ginecológico en los próximos meses. Otras pruebas te brindarán mayor seguridad a lo largo de los meses.

También comienza una nueva etapa emocional: incertidumbres, ilusión, preguntas y quizás también preocupaciones. Todo esto es normal. Habla sobre ello, con tu pareja, con amigas, una partera o tu acompañante de parto. El conocimiento de las parteras puede ayudarte a tomar decisiones con más confianza y menos miedo. Las conversaciones con padres experimentados también pueden ser de apoyo. Muchas embarazadas encuentran un intercambio valioso en foros o en cursos de preparación para el parto.

Saludable durante el embarazo: alimentación, ejercicio, relajación

Los próximos meses estarán marcados por el crecimiento, no solo para tu niño, sino también para ti. Un estilo de vida equilibrado es ahora esencial para tu salud.

Nutrición: Nutrientes, Vitaminas y Placer H3

Durante el embarazo, aumenta tu necesidad de:
• Ácido fólico
• Hierro
• Yodo
• Calcio

  • Carne cruda

  • Productos lácteos crudos

  • Alcohol

  • Nicotina

Movimiento y deporte durante el embarazo

El ejercicio moderado es saludable. Las actividades adecuadas son, por ejemplo:

  • Yoga para el embarazo

  • Paseos

  • Natación ligera

  • Ejercicios para el suelo pélvico

Ayudan a aliviar molestias típicas del embarazo como el dolor de espalda o la fatiga. Sin embargo, deberías evitar los deportes con alto impacto. Para madres que ya tienen hijos, las pequeñas sesiones de entrenamiento ofrecen un importante descanso en el día a día. Estar embarazada no significa renunciar a la actividad. Al contrario: el ejercicio fortalece tanto el cuerpo como la mente.

Relajación y salud mental

Para relajarte y equilibrar los cambios hormonales de ánimo, por ejemplo, ayudan:

• Ejercicios de respiración
• Meditación
• Un baño caliente

La relajación es importante para tu salud mental – y para tu bebé, que responde a tu equilibrio interior. Notarás que cuanto más confíes en tu cuerpo, mejor podrás disfrutar de este momento tan especial.

Preparación para el parto

Cuanto más se acerca la fecha de parto, más concretos se vuelven los pensamientos sobre el nacimiento. Una buena preparación reduce los miedos y te brinda seguridad.

Son útiles:

  • Cursos de preparación para el parto con una partera
  • Cursos de hipnoparto
  • Entrenamiento del suelo pélvico

Tu pareja también puede participar. Infórmate con tiempo sobre los posibles lugares de nacimiento:

• Hospital
• Casa de parto
• Parto en casa


Decide según tu intuición y en conversación con tu partera o tu médico/a. Es una decisión individual y muy personal, que deja espacio para tu intuición. Muchas clínicas ofrecen charlas informativas y visitas guiadas – ¡aprovéchalas!

Cuando comienzan las contracciones, llega el gran momento. Cada parto es diferente. Tal vez empiece con un leve tirón, con dolor de espalda o con la ruptura de la bolsa amniótica. Mantente tranquila y relajada, y confía en tu conocimiento y en tu cuerpo.


En la sala de partos te espera un equipo experimentado. Puedes llevar a una persona de confianza que te apoye y te brinde soporte emocional. Ya sea con técnicas de respiración, masajes o simplemente con su presencia, toda ayuda cuenta.


El parto en sí es un esfuerzo intenso, comparable a un maratón. Pero también es un milagro. El momento en que ves a tu bebé por primera vez es inolvidable. El dolor y el esfuerzo pasan a un segundo plano por un instante. Recuerda durante el parto las cosas que aprendiste en el curso de preparación.


Cambio clave para el suelo pélvico: durante el parto, mueve tu pelvis en círculos, relaja los músculos de tu rostro, la articulación de la mandíbula y la zona de la boca. Así, tu suelo pélvico podrá relajarse y expandirse mejor, permitiendo que tu bebé tenga el espacio necesario para nacer. “Boca relajada, cuello uterino relajado”

Después del nacimiento: Adaptarse a la nueva rutina diaria

Con el nacimiento comienza el llamado posparto. Tu cuerpo se regenera, las hormonas se estabilizan. Ahora lo importante es: descanso, ayuda y apoyo cariñoso.

Vinculación, Lactancia y Tiempo de Lactancia

Las primeras horas son decisivas para el vínculo entre tú y tu bebé. Son importantes:

• Amamantar o alimentar
• Contacto piel con piel
• Tranquilidad y seguridad


Durante la lactancia tu necesidad de nutrientes sigue aumentando. Continúa cuidando una alimentación equilibrada y bebe suficiente líquido.

Tu cuerpo necesita tiempo para recuperarse. Con ejercicios específicos de gimnasia postnatal puedes fortalecer suavemente tu suelo pélvico y tu musculatura. Puedes comenzar el curso de recuperación postparto a partir de 4-6 semanas después de un parto sin complicaciones, o a las 8-9 semanas tras una cesárea. Infórmate antes del parto sobre un curso adecuado de recuperación con un profesional especialmente capacitado, como fisioterapeutas especializadas o parteras.

La duración real de la recuperación varía mucho de una persona a otra. Muchas estructuras se regeneran aproximadamente en 6 meses, mientras que otras pueden tardar un año o más. Para evaluar el estado actual de tu suelo pélvico y tus músculos abdominales, fisioterapeutas especializadas (terapeutas Physio Pelvica ®) ofrecen evaluaciones específicas. Así se puede determinar de forma precisa e individual si tu cuerpo está listo para esfuerzos deportivos más intensos o si es necesario realizar ejercicios y entrenamientos específicos antes.

El flujo posparto también es un indicador importante para la recuperación. Obsérvalo regularmente y comenta cualquier anomalía con tu partera o médico. Evaluaciones especiales también pueden brindar seguridad temprana en este aspecto.