Nadine Meybauer
Ella es profesora certificada de yoga para niños, entrenadora para niños y jóvenes, así como coach y consejera sistémica diplomada (St. Gallen).
El comienzo en el jardín de infancia o en la guardería está próximo, un gran hito para toda la familia, cuando el niño es cuidado por primera vez por otra persona. Un momento emotivo, que a menudo se acompaña de emoción, orgullo, pero también de preocupaciones. Para el niño, la entrada en la rutina de la guardería significa una nueva etapa en su desarrollo, para mamá y papá suele ser una primera separación, una fase en la que intervienen muchos sentimientos diferentes.
Padres y niños necesitan tiempo para acostumbrarse a la nueva situación: para los niños, una nueva persona de referencia, nuevos espacios, nuevos sonidos. ¿Qué consejos son útiles? ¿Cuándo es el momento adecuado para la adaptación? ¿Está mi hijo preparado para ello?
Por ello, se recomienda encarecidamente una adaptación cuidadosa y suave según un modelo de adaptación adecuado. Los padres necesitan confiar en los profesionales y en el nuevo entorno, y los niños deben acostumbrarse paso a paso a la nueva situación. Un buen vínculo y relación con la nueva educadora o el educador es fundamental para garantizar un cuidado seguro.
¿Cómo puedo preparar a mi hijo para este cambio?
Es importante: No existe una fórmula mágica. Cada niño es diferente, pero estas preparaciones generales pueden ayudar en la adaptación a la guardería o al jardín de infancia:
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Leer y mirar juntos desde temprano libros sobre temas de jardín de infancia, Kita o guardería
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Integrar un peluche en la vida diaria, que también sirva de apoyo en la guardería o centro infantil
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Establecer rituales fijos
(por ejemplo, desayuno, vestirse, camino conjunto hacia el centro) -
Introducir a otras personas de referencia desde temprano, para que el niño aprenda que también sin los padres se puede pasar un buen rato y que mamá y papá siempre regresan
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Introducir creencias positivas:
Dependiendo de la edad, los ejercicios de atención plena pueden ayudar a fortalecer mentalmente al niño, por ejemplo: Suelto los pensamientos negativos o me alegro por el nuevo día -
Elegir juntos materiales como mochila, fiambrera, peluche o sombrero para el sol – eso aumenta la ilusión por la nueva etapa de la vida
¿Cómo se realiza la adaptación en la guardería o el jardín de infancia?
Una adaptación exitosa comienza con un proceso de adaptación sensible, que se ajusta a las necesidades individuales de tu hijo. Paso a paso, desde el primer encuentro hasta la separación segura, se crea una base sólida sobre la cual tu hijo puede comenzar el nuevo día a día con curiosidad y confianza.
La conversación inicial
Aquí se hablará del modelo de adaptación individual: ¿Qué grupo, qué educadora o qué educador acompañará a tu hijo? ¿En qué periodos se realizará el primer acercamiento, cuándo podría darse la primera separación? Y: ¿Qué particularidades hay en tu familia? Esta conversación genera claridad y confianza, también en los padres.
La fase de adaptación
En esta fase, el niño visita junto con una persona acompañante el centro, para familiarizarse con los espacios, las rutinas y las personas. Las visitas se aumentan poco a poco en duración e intensidad, adaptándose a las reacciones y al ritmo de tu hijo. Aquí se forma la primera relación con la nueva educadora o el educador, que más adelante será tan importante para el vínculo seguro en la vida diaria de la guardería.
El primer intento de separación
Cuando tu hijo acepte con curiosidad las primeras propuestas y se sienta seguro, se iniciará – en estrecha coordinación – el primer intento de separación. Importante: La persona que acompaña se despide de manera clara y cariñosa, explicando que volverá pronto. Esto ayuda a crear confianza y a introducir al niño de forma suave al “estar solo”. Si tu hijo aún se siente inseguro, este paso se repetirá – tantas veces como sea necesario – hasta que se sienta sin preocupaciones y seguro.
Procedimiento siguiente
Dependiendo de la reacción, se decidirá con qué rapidez se aumentan las fases de separación. Paso a paso se podrá integrar la comida del mediodía o la siesta – hasta que tu hijo esté completamente adaptado a la rutina de la guardería o rutina del centro infantil y se sienta estable y cómodo en la nueva relación con la educadora o el educador.
Finalización exitosa
La adaptación se considera completada cuando tu hijo comienza el día en la institución sin miedo y sin lágrimas, ha establecido un vínculo estable, se siente seguro y los padres se van a casa con una buena sensación. Especialmente la relación con los profesionales educativos es ahora un elemento fundamental para el bienestar de tu hijo.
¿Qué puede apoyar adicionalmente la adaptación?
Tiempo de calma y sin estrés:
Plane conscientemente pocas otras cosas en estas semanas, para que tengas suficiente espacio para concentrarte plenamente en la adaptación y en tu hijo
No introducir más hitos:
Dejar el chupete, cambios en el sueño o el destete del pañal deberían posponerse
Despedidas hechas con intención:
Una separación clara y breve y un peluche conocido ayudan a tu hijo a desprenderse con mayor facilidad
¿Cuánto dura el período de adaptación?
La duración varía de un niño a otro. Algunos niños ya están sin preocupaciones después de pocos días, otros necesitan varias semanas. Dale a tu hijo el tiempo que necesite y planifícalo con firmeza. El estrés y la prisa se transmiten fácilmente a tu hijo, al igual que tus sentimientos.
Conclusión: Cariñosa, personalizada y paciente: así se logra una adaptación tranquila
La adaptación a la guardería o a la sala cuna es un paso importante en el crecimiento del niño – y para muchos padres un pequeño acto emocional de equilibrio. Con un modelo de adaptación bien coordinado, rituales claros y un acompañamiento cariñoso, el inicio suele ser sin lágrimas y sin preocupaciones. Una relación estable con la nueva educadora o el educador es la clave para que tu hijo se sienta seguro, forme un fuerte vínculo y puedas despedirlo con un buen sentimiento al comenzar el día.
Consejo
Acompaña a tu hijo de manera activa pero tranquila, y confía en que superará este hito con tu apoyo. Como pequeño apoyo para la adaptación en la guardería, encontrarás en nuestra zona de descargas tarjetas diseñadas con cariño que contienen afirmaciones positivas, acompañadas de alegres motivos de animales. La idea: tu hijo puede sacar una tarjeta cada mañana y comenzar el día con un pensamiento fortalecedor. Esto fomenta la confianza en sí mismo y genera una buena sensación al despedirse en la guardería.
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